Rutina fusión

TAICHI

Movemos energías, movemos cuerpo, movemos pulmones… y el equilibrio llega

Voy a confesarte una cosa: si al leer Taichí te has imaginado una sesión lenta y silenciosa con movimientos delicados… Tengo noticias. 

Hoy no va por ahí.

Porque en estos días en los que la Drama Queen empieza a hacer de las suyas lo último que solemos necesitar es quedarnos quietas intentando convencernos de que tenemos que relajarnos…

Primero hay que mover todo eso, y solo así podemos invitar al equilibrio después.

Así que empezaremos con movimientos inspirados en el taichí, si… pero mucho más dinámicos, amplios y poderosos de lo que probablemente imaginas.

Repsiraremos con fuerza para oxigenar el cuerpo y despejar la cabeza.

Haremos algunas semi invertidas para regalarle unas vacaciones al mental.

Moveremos caderas para ayudar a que las emociones también encuentren una salida.

Y meteremos un poquito de fuerza, porque hay momentos del ciclo en los que recordar que somos fuertes se siente muy bien.

Poco a poco iremos bajando revoluciones para dejar que esa energía tan revuelta encuentre un lugar mucho más amable donde quedarse. 

No buscamos que desaparezcan las emociones, sino que dejen de quedarse atascadas.

Y como esta rutina volverá a aparecer varias veces estos días, observa cómo cambia contigo:

  • Habrá días en los que necesites desfogar más.
  • Otros en los que disfrutarás especialmente de la calma del final.
  • Y otros en los que simplemente agradecerás haber venido a mover el cucu en lugar de discutir con el mundo…

De material solo necesitarás tu esterilla, y quizás una toalla donde apoyar las rodillas. 

Empezamos de pie, que te disfrutes.

¿Qué tal? ¿Un poquito más reconectada?

Antes de seguir con tus jaleos cuenta tu experiencia a la pandilla, quizás alguna hoy lleva un día intensito y necesita saber de tu experiencia…

Clic en el icono verde y vas directa a contar tu experiencia y ganarte esos dos puntitos del bingo…