Tu cuerpo cambia
Tu forma de cuidarte también debería hacerlo
Porque la constancia no siempre consiste en hacer lo mismo.
Recibirás información sobre movimiento, ciclicidad y buena vida.
Y una práctica de regalo para esos días en los que mandarías el mundo a paseo.
¿Te has dado cuenta de que cada vez te sirven menos los consejos de siempre?
Hay días en los que tienes energía.
Días que no.
Temporadas en las que cuidarte te sale solo.
Y otras en las que hasta diez minutos requieren una negociación mental digna de ser una reunión diplomática.
Pero ¿y si el problema no fuera que te esfuerzas poco?
¿Y si fuera que estás intentando aplicarte la misma receta en momentos que no tienen nada que ver entre sí?
Quizás llevas años intentando resolver con disciplina algo que en realidad necesita comprensión.
Yo te propongo hacer algo bastante revolucionario
Dejar de intentar encajar en el movimiento… Y adaptar el movimiento a ti.
A tu energía.
A tu momento vital.
A la realidad de tu cuerpo.
Porque no necesitas la misma práctica:
- Cuando te sientes fuerte que cuando estás agotada.
- Cuando tienes ganas de comerte el mundo que cuando necesitas bajar revoluciones.
- Cuando tienes 20 años que cuando tienes 40, 50 o 70…
¿Cómo lo hacemos?
🟢 Yoga para escuchar: bajar el ruido mental y volver al cuerpo.
🟢 Danza para expresar: desbloquear emociones, energía y ganas de vivir.
🟢 Fuerza para sostener: sentirte capaz, estable y segura dentro de tu propia piel.
🟢 Movimiento cíclico para elegir: y dejar de exigirte lo mismo en momentos que no son iguales.
Lo que suele ocurrir cuando dejas de escucharte más y exigirte menos:
- Dejas de sentir que siempre vas tarde contigo.
- Te resulta más fácil ser constante.
- Entiendes mejor tus cambios de energía.
- Recuperas fuerzas sin necesidad de machacarte.
- Tu mente hace menos ruido.
- Tu cuerpo vuelve a sentirse un lugar agradable donde vivir.
No porque te conviertas en una mejor versión.
Sino porque empiezas a llevarte mejor con todas tus versiones.
Hola, aquí Patri
La cabeza pensante (y a veces dispersa) detrás de todo esto…
Lo confieso:
Mi cabeza funciona de una forma un poco peculiar:
Necesito entender las cosas, sentirlas y experimentarlas. Muchas veces al mismo tiempo.
Por eso no me quedo en una sola disciplina, sino que mezclo yoga + danza + fuerza con todo aquello que demuestre ser eficaz, amable y divertido… Porque si no se goza, se abandona.
Llevo más de 25 años investigando el movimiento y más de una década acompañando a mujeres.
Y si algo he aprendido es que muchas veces no necesitamos hacerlo mejor.
Solo una forma que tenga más sentido para nosotras.
¿Quieres seguir curioseando?
Si te interessa el movimiento, la biología femenina, las contradicciones humanas e ideas para ver las cosas de otra manera, probablemente te sentirás como en casa.
También intentaré venderte mi programa.
Con alegría y sin disimulo.
Luego tú eliges si das el paso o te quedas en las ideas.